1) “Qué quieren que les diga”. Esa fue la respuesta, antecedida de un suspiro, que la Ministra de Educación Mónica Jiménez le dio a los conductores de En Boca de Todos cuando le preguntaron cómo y cuándo se recuperarÃan las clases perdidas por el paro de Profesores. Reconozco que, cuando la oÃ, me dio un escalofrÃo y recordé la ahora mÃtica columna de Mario Waissbluth sobre la tragedia de la educación chilena. Lo perdido no se recupera y punto. Por mucho que se acorten o atrasen las vacaciones. Hay niños y jóvenes que sencillamente tendrán menos capital cultural que sus pares de la educación privada. Y esto que pasa habitualmente en el sistema educativo chileno, parece un pecado capital cuando es provocado por terceros. Ojo, que esta semana parte con el Instituto Nacional en toma y el INBA en asamblea.
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2) El debate producido tras el reportaje de Informe Especial sobre la labor parlamentaria ha sido más rico de lo esperado. Hasta hace poco cualquier crÃtica a un polÃtico encontraba acuerdo unánime. Hoy varios cuestionan el valor del programa y la trascendencia de los hechos que denuncia, mientras otros defienden la labor fiscalizadora de los medios y reprueban el actuar de los diputados. Que no haya una sola opinión respecto de un tema que toca el corazón mismo de la democracia es saludable.
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3) Las encuestas telefónicas están en el debate público. Asà lo recoge el periodista Arturo Arriagada en su blog Antimedios, donde cita un artÃculo aparecido en la prensa del fin de semana sobre la validez de las nuevas encuestas en el contexto presidencial. Su autor, Eduardo Engel, plantea que es necesaria mayor transparencia en la elaboración de estos sondeos. El artÃculo y más en http://antimedios.googlepages.com.
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