Clara y Lucas corren por el patio en este momento. Ayer llovió todo el día y hoy lunes feriado el sol apareció una vez más y con fuerza para mostrarnos un paisaje en Alta Definición. Así creo que se ven los cerros, las calles y las personas después de una lluvia, como las imágenes en las tiendas que nos muestran los televisores de Alta Definición (HD, en inglés). Ella le ha quitado un bistec de goma que es de su propiedad y correrá hasta agotarse o hasta que el noble Lucas se lo logre quitar, cuestión cada vez más compleja para el labrador porque la pequeña Bisón Frisé es muy escurridiza y energética.
Ellos son mis perros, nuestros fieles compañeros, los que nos provocan carcajadas con sus travesuras, los que nos reciben con alegría honesta y desbordada cuando llegamos a casa, los que ocupan nuestras atenciones y cuidados. Amo los perros porque no he conocido animal más fiel y honesto que ellos. Amo sus caritas de cachorro, inocentes, torpes, juguetones. Amo sus avances, sus aprendizajes y su fuerza. A mis perros los cuido con ganas, porque sólo ellos saben todo de mí, sólo ellos me soportan siempre sin chistar.
¿Han visto alguna vez a un hombre sin nada en la calle, acompañado siempre de un perro quiltro fiel? Ese perro escolta el resto de dignidad que les queda en su abandono absoluto y es ese mismo perro el que le cuida como el tesoro más preciado. Los perros alegres y felices del mundo que nos regalan sus sonrisas en movidas tiernas de cola, los que nos hacen reír, pero también llorar.
Hace unos días estuve en el sector de Pirque y de pronto nos encontramos con una escena horrorosa. Decenas de perros abandonados en el camino, dejados porque ahora estorban, molestan, ya no son tan tiernos, se pusieron fieros o feos, los atropellaron y son tachados de molestia. Tirados en el camino en medio de nada, de cerros, de mugre, a la deriva esperando una comida, una mano que les frote la cabeza, que les tire un juguete, que les devuelva un poco de lo que perdieron. En eso estábamos cuando vimos humanos en el camino. Gente normal que se bajaba de camionetas para darles comida. Gente piadosa que deja su tiempo en la calle para apoyar a estos perros que no tienen culpa de la fría maldad de los que fueron sus amos.
Esta gente buena tiene un blog, el que invito a revisar, leer y apoyar. Conózcanlos en http://losperrosdelcamino.cl . Sé que muchos pensarán que hay personas que necesitan más que unos perros callejeros, pero créanme, porque lo sé. Hay más gente buena trabajando con ellos. Siempre habrá necesidades, pero nunca, escuchen bien, nunca se equivoca el que da de manera honesta una ayuda. Ayudar a los perros es ayudarse a sí mismos en cuanto a la bondad que debemos proyectar en cada paso que damos. Saludo a Marcela y su gente que busca casas para perritos que necesitan cariño, saludos a los que de alguna manera se moverán para colaborar, saludo a los que aún tienen corazón en este mundo maravilloso, el que algunos insisten en vestirlo de maldito.
Edo.
PS1: Si quieren sentirse esperanzados no dejen de leer este link http://losperrosdelcamino.blogspot.com/2009/04/casa-casitas-casuchas-casonas.html
PS2: Gracias Andrée por darme estos datos, tú si estás despierta.
Últimos comentarios